Hay momentos en donde no pasa gran cosa a nivel artístico.
Más aún hablándose de los últimos días del mes de octubre.
Todos llegamos a la facu cansados.
Cansados es poco, CAN SA DÍ SI MOS!
Una vez por semana, una faltazo, seguro. Y los demás días, se van llevando.
Los ojos a medio abrir, el cuerpo cansado, las ojeras espesas. Violetas o en su defecto, verdes.
Si, ya sé, terrible.
Sin embargo hay algo.
Algo increíble que mantiene estas últimas semanas de cursada.
Algo que me dice: Hey! ya terminás de cursar, practicamente terminás la carrera. Hey! Viví esto, disfrutalo!!
Acercate a tal, tomate unos mates con tal otro, comprá unas Terepín (pepas de calidad) para compartir. Tomáte un cafecito en el bar de enfrente con las chicas. Cómo estás?..qué pasó?
Y charla vaa..... y charla viene....como el mate, la carbonilla, la bombilla, la tinta cuando se encuentra con el agua. Vaaa...
Viene....
azar.
Que resulta bello cuando se dejar ser.
Eso.
Algo de Eso está pasando.
Algo que me da vértigo y ganas: Terminar.
Y después?...después que? por donde? con quienes?
Algo que me gratifica y lo siento en la panza: cuando camino sola por Corrientes en plena oscuridad iluminada. Camino y respiro. Y pienso en que esa charla que se dio en dibujo me cambió el día, o me dejó pensando o vaya a saber que cosa! o...en el chiste que hizo tal o cual o las palabras que me regaló una amiga, o lo rico que estaba el alfajor de maizena de Bretón o del debate que se dió en la teórica.
Y me subo al 26. Y si encuentro un asiento libre, me siento.
Abro la ventanilla. La brisa me despeina un poco y eso, me hace bien.
Como estar ahí, de 6 de la tarde a 10 de la noche, con esas personas, compartiendo un GRAN y HERMOSO fragmento de nuestras vidas.
Que bueno todo lo que me llevo de la facu, cuantas cosas aprendo de todos, a todo nivel, no sólo artístico, sino tambien humano.Se siente bien compartir.
Reír
y contar
y llorar
y pintar
y comer
tomar
dibujar
festejar
Avanzar
recorrer
Terminar
y